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Policía de Hong Kong disuelve a la fuerza una manifestación prohibida

El territorio devuelto a China por el Reino Unido en 1997, gran centro internacional de finanzas, es escenario desde hace siete semanas de gigantescas manifestaciones antigubernamentales que el gobierno responde incrementando la represión.

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Los agentes recurrieron a una lluvia de gases para frenar a la multitud, y por la noche emplearon balas de goma contra los últimos resistentes. A medida que el gobierno aumenta la intensidad y la frecuencia de la represión, los activistas se organizan y se equipan para enfrentarla. .

   Hong Kong, 28 (AFP) - Gases lacrimógenos y balas de goma repelieron a los manifestantes de una concentración en Yuen Long, cerca de la frontera con China, donde la pasada semana activistas prodemocracia fueron agredidos por pandilleros, presuntamente enviados por el gobierno.

   Se produjeron entonces enfrentamientos y la policía efectuó numerosas detenciones. Al menos nueve personas resultaron heridas, cinco de ellas de gravedad, según fuentes médicas. La manifestación de este sábado fue convocada en respuesta a la violenta intervención de hombres vestidos de blanco el pasado domingo, que con bates y palos golpearon a manifestantes  antigubernamentales que regresaban a sus casas tras una protesta, lo que despertó la indignación en Yuen Long.

   Según los hospitales, 45 personas resultaron heridas en esos incidentes. La policía, muy criticada por su lentitud a la hora de actuar contra el grupo organizado, informó que ha arrestado a 12 personas presuntamente vinculadas con esos actos violentos. Y de inmediato decidió prohibir la manifestación de este sábado -algo inusual-, aduciendo que había riesgo de que los  manifestantes “atacaran a los lugareños”. Los hongkoneses hicieron caso omiso de las autoridades y siguieron adelante con su concentración.

   La marcha comenzó de forma pacífica, pero la tensión aumentó rápidamente cuando algunos manifestantes lanzaron objetos contra los agentes y pintaron con grafitis una camioneta de la policía. Los manifestantes formaron luego escudos de paraguas para  protegerse de los gases. Los choques entre grupos pequeños de policías y manifestantes se reprodujeron en la estación de ferrocarril y en otros puntos de la ciudad. Los agentes reprimieron con contundencia y en las calles se podía observar charcos de sangre.

“Sin miedo”

   Yuen Long es una ciudad de los Nuevos Territorios, donde las pandillas y los comités rurales pro-Pekín tienen mucha influencia. La policía fue desplegada en gran número y muchos comercios estaban cerrados. A diferencia de protestas anteriores, pocos manifestantes llevaban carteles o pancartas. “Todos los que vinimos aquí lo hicimos por nuestra cuenta”, declaró una empleada del sector sanitario, de 25 años. “Así que no creo que esto sea una concentración ilegal, vine simplemente a expresar lo que pienso”.

   Otra manifestante declaró que quería mostrar que no tenía “miedo”. “La policía y el gobierno están juntos, eliminando la libertad de la gente de expresar sus puntos de vista”, añadió.

   Las manifestaciones surgieron a raíz de un polémico proyecto de ley que preveía facilitar las extradiciones a China, pero derivaron en un movimiento más amplio que reclama reformas democráticas que frenen la pérdida de libertades. Para el domingo, se convocó otra protesta en un barrio de Hong  Kong en el que hace una semana la policía antidisturbios lanzó gases lacrimógenos y pelotas de goma contra los manifestantes, que habían atacado la oficina de enlace del gobierno chino en Hong Kong. La policía autorizó la concentración, pero prohibió desfilar.

Foto: Los agentes recurrieron a una lluvia de gases para frenar a la multitud, y por la noche emplearon balas de goma contra los últimos resistentes. A medida que el gobierno aumenta la intensidad y la frecuencia de la represión, los activistas se organizan y se equipan para enfrentarla.

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